Dos de las diez bombas que se instalarán están funcionando. Con ellas se puede abastecer a 150.000 personas, dijeron los constructores.
Finalmente, el pasado jueves, OSE inició el bombeo de agua bruta, desde el río San José hacia el Santa Lucía, luego de 35 días de obras para la construcción de la tubería que se extiende por 13,5 kilómetros y une Paso Valdez, con el embalse de Paso Belastiquí.
Según el organismo: “En materia de plazos, se construyó en un tiempo récord para lo que implican este tipo de obras. Se trata de la segunda obra en magnitud de captación, conducción y suministro de agua bruta en el país, luego de Aguas Corrientes”.
Como se ha manejado, la nueva infraestructura, permite llevar 200.000 metros cúbicos por día de agua bruta dulce desde la cuenca del río San José hasta el río Santa Lucía, lo que significa “un tercio del caudal medio diario anual de la usina de Aguas Corrientes”.
“Con esta obra aumenta la fuente de agua dulce proveniente del río Santa Lucía Grande y Paso Severino mezclándose con el agua almacenada en el embalse de Paso Belastiquí, asegurando un importante caudal de agua bruta que debe proveerse a la usina de Aguas Corrientes. Esta nueva fuente de suministro de agua potable para el área metropolitana será fundamental, ya que, ante el persistente déficit hídrico, permitirá administrar más eficientemente el uso las reservas de Paso Severino”, se informó desde OSE.
“Cada metro cúbico que se extraiga del nuevo trasvase, se ahorrará en Paso Severino. En un año, los 200.000 metros cúbicos por día provenientes del aporte de esta obra significarían 73 millones de m3, o sea, más que un Paso Severino lleno más por año”, indicaron.
OSE explicó que, si bien la alternativa se comenzó a manejar desde el inicio de la crisis hídrica en Montevideo y el área metropolitana, “hasta avanzado el mes de junio no había suficiente caudal en el río San José y su cuenca, pues esta también sufrió la sequía”.
Fue entonces, sobre el 19 de junio, que el Presidente de la República, realizó en conferencia de prensa, el anuncio de la intervención, como una de las medidas enmarcadas en la declaración de emergencia.
La inversión de las obras rondaron los 20 millones de dólares y se ajustó al presupuesto programado por la OSE, según dijo en rueda de prensa en el lugar Alejandro Ruibal, presidente de la Cámara de la Construcción.
Ruibal señaló que se trató de una “obra única” por el plazo “récord”, dado que 35 días después de la llegada de los primeros caños, empezó a bombear y ya está vertiendo agua de forma continua”.
“Es récord, no sólo por el plazo, sino porque además trabajaron las seis empresas que trabajan para OSE, lo hicieron en simultáneo. Se trabajó a nivel público privado, ese intercambio fue muy productivo y eficiente porque justamente se pusieron técnicos de OSE, de las empresas privadas, todo el personal administrativo, para poder tener los suministros en tiempo y forma, hubo que hablar con los propietarios”, dijo.
“El propio Sunca dejó esta obra, quiero remarcarlo, fuera de las medidas gremiales que estábamos en plena negociación del convenio. Es decir, esto es un éxito por donde se lo mire, es realmente un día para festejar, que tenemos una culminación y que en Uruguay podemos hacer este tipo de obras”, afirmó Ruibal.
César Fernández, subgerente de obras de OSE, dijo que con esta obra lo que se hará es “mezclar el agua que tenemos en el embalse de Belastiquí, que tiene un componente salino mayor, con lo cual se bajará la salinidad de ese aporte”.
“Es un equilibrio que hay que hacer día tras día, en el cual estamos trabajando muchísimo y hay mucha gente que trabaja para mantener los parámetros dentro de la normativa que tenemos hoy”, dijo el jerarca.
“Nosotros estamos haciendo una operativa que estamos saliendo por debajo de los parámetros autorizados, la idea es seguir trabajando en esa línea, manteniendo la calidad del agua actual hasta que evidentemente comience el ciclo de lluvias que permita contar con toda el agua dulce que necesitamos. Es un hecho, los siguientes quince días el pronóstico es que en la cuenca va a llover 2 milímetros, o sea que seguimos en un escenario de sequía”, afirmó Fernández.
Los 20 millones de inversión se repartieron entre la obra de Paso Valdez (US$ 10.239.167), los caños de fundición dúctil (US$ 8.084.083,28), los “caños pead” (US$ 1.796.528,33), las piezas especiales (US$ 265.657,92), el alquiler fijo de las motobombas (US$ 360.000) y la compra de las electrobombas (US$ 179.820), según informó OSE.



