Solamente una familia compuesta por cuatro personas permanecía desplazada hasta última hora de la pasada jornada como consecuencia de la crecida del río San José, de acuerdo a datos oficiales del Sistema Nacional de Emergencia (SINAE).
La cantidad de damnificados por la situación superó los 1.300 sobre el viernes de la semana pasada; sin embargo, con el descenso del nivel de las aguas desde ese día, las familias afectadas comenzaron a volver a sus hogares.
El sábado en la mañana el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (CECOED) activó de manera formal el «plan retorno» y para el martes el número de desplazados ya había bajado a prácticamente la mitad.
El miércoles eran solo 13 personas, integrantes de cuatro familias, cuyas viviendas no estaban en condiciones de ser habitadas en virtud de la magnitud de los daños que sufrieron.
Desde la Dirección de Políticas Sociales de la Intendencia, su titular, Carolina Hornes, informó que se exploraban para ellas distintas alternativas para brindarles una solución, la que hasta el momento se consiguió para tres de ellas.



