Los productores y vecinos de la zona de Arazatí que se oponen al pólder que forma parte de las obras del Proyecto Neptuno entregaron este jueves casi 1.000 firmas a la intendenta Ana Bentaberri, con quien se reunieron para trasladarle su preocupación por el asunto.
Previamente, en el programa Opinión Pública de Visión Ciudadana, el Ing. Diego Bonino, uno de los impulsores del movimiento, y Soledad Almenárez, gerente de la Cooperativa Río de la Plata, explicaron las razones de su postura.
Bonino dijo que el pólder -reserva de agua que abarcará unas 250 hectáreas y que permitirá mantener el abastecimiento al área metropolitana en momentos de alta salinidad del Río de la Plata- «no es necesario» y que, además, representa un serio riesgo de filtración hacia el acuífero Raigón, fuente de suministro de los establecimientos y pobladores de la zona.
Por otra parte, recordó que en el área en el que se ubicará están «las tierras más productivas del país». Almenárez, por su parte, dijo que a raíz de las expropiaciones que se han llevado a cabo algunos emprendimientos se verán obligados «a cerrar».
Los productores también rechazan el lugar elegido para depositar los residuos que generará el proceso de potabilización del agua, compuestos en buena medida por productos químicos, que estará situado «cerca» de la reserva.
No obstante ello, Bonino y Almenárez aclararon que no se oponen al Proyecto Neptuno sino al pólder en particular. «El ‘no’ es al pólder. Con el resto estamos de acuerdo porque comprendemos que hay que asegurar el agua potable a la población», remarcó el productor.
Tras la reunión con Bentaberri -de la que también fueron parte directivos de la Asociación Rural de San José y del Centro Comercial de Libertad- el ingeniero dijo que esperan que la jefa comunal les «facilite contactos» con otras autoridades «porque lo que queremos es ser escuchados. Nos oponemos al pólder pero existen alternativas», enfatizó.



