Los precandidatos del Frente Amplio a la Presidencia aseguraron este sábado en San José que quienes hoy ostentan el gobierno «no estaban preparados» para conducir al país y remarcaron que han actuado con falta de transparencia.
Yamandú Orsi, Carolina Cosse y Andrés Lima encabezaron un acto en la Plaza Independencia maragata, que tuvo carácter regional, ya que fue organizado junto a Flores, Florida y Durazno.
«No estaban preparados de verdad», dijo el ex intendente de Canelones al abrir la oratoria, y sostuvo que para eso basta con «mirar la realidad». Por ello remarcó que en octubre el Frente Amplio no debe «ganar por ganar las elecciones», sino para «cambiar esa realidad». Para alcanzar ese objetivo, sostuvo que es importante que la coalición de izquierda «también sea la primera fuerza política» en las internas de junio.
En relación a su eventual gestión al frente del Poder Ejecutivo, Orsi dijo que la misma tendrá cuatro ejes: crecimiento con desarrollo, protección social, seguridad y fortalecimiento de las instituciones democráticas, «algo que para algunos no está claro», añadió en alusión al caso de los chats entre el ex presidente del Partido Nacional, Pablo Ithurralde, y el ex senador Gustavo Penadés.
Cosse, por su parte, diagnosticó que el Uruguay «dejó de ser un país de grandes avances» y que hoy en día se encuentra «estancado, retrocediendo», con «deterioro institucional». «Uruguay no se merece esta forma de gobernar y de hacer política, porque no es un caso, es una práctica», disparó la ex jefa comunal de Montevideo y ex presidenta de Antel.
«Para gobernar al país hay que tener rumbo, estar preparado y tener firmeza, todo lo que este gobierno no ha tenido», afirmó. Como contrapartida, sostuvo que el Frente Amplio tiene «un rumbo en su programa, está preparado y tiene la firmeza de la construcción colectiva».
Para Cosse, Uruguay debe volver a ser un país «con cambios de verdad, que son los cambios que nos permiten anticiparnos al futuro», explicó. Al respecto, dijo que fue durante los gobiernos de izquierda que se logró «la descentralización de la UDELAR, el Sistema Nacional Integrado de Salud -que hoy es angustiante- y el desarrollo de las telecomunicaciones, sostén de la economía del futuro».
Finalmente, Lima enumeró una serie de nombres de jerarcas y ex jerarcas que debieron alejarse de sus cargos por distintas situaciones que llamó a «no olvidar».
«Durante los gobiernos del Frente Amplio, el Uruguay fue noticia por muchas cosas. Fue el único país que no sufrió la crisis inmobiliaria que afectó a Estados Unidos, fue el país que mejor redistribuyó la riqueza. Todo eso cambió, y hoy seguimos siendo noticia pero por otras cosas», lamentó.
Al respecto, recordó el caso Astesiano, la entrega de un pasaporte al narcotraficante Marset y las designaciones directas de ediles del Partido Nacional en la Comisión Técnico Mixta de Salto Grande cuando fue presidida por Carlos Albisu.
«(Álvaro) Delgado, que ahora es precandidato, prometió un puerto para barcazas al norte de la represa de Salto Grande, una inversión de 20 millones de dólares: todavía estamos esperando. Miente bien, aprendió del presidente», criticó Lima.
«Heber hace recordar a aquel ministro de Defensa que tuvo el Uruguay, Juan Vicente Chiarino, que decía ‘no tengo conocimiento’. Parece que no tiene conocimiento de nada. Irene Moreira tuvo que renunciar por otorgar viviendas a militantes de Cabildo Abierto. Manini Ríos dijo aquello de ‘se terminó el recreo’, pero ¿a qué se refería? Porque la seguridad está muy lejos de solucionarse. Francisco Bustillo tuvo que renunciar después de pedirle a Carolina Ache que destruyera documentos vinculados al caso Marset. Santiago González y Luis Calabria también se tuvieron que ir por atenderse en el Hospital Policial. Y Pablo Ithurralde no renunció por estar arrepentido, renunció porque sus conversaciones se hicieron públicas», cerró el intendente de Salto.



