El edil Gonzalo Simone (PN) expresó su preocupación por las características que tuvo la prueba de suficiencia que rindieron los guardavidas que trabajaron durante la temporada anterior y que pretendían hacerlo en la que se iniciará en pocos días.
Simone, quien fue parte de la comisión evaluadora en representación de la Junta Departamental, dio cuenta de su inquietud en la sesión ordinaria del pasado lunes del deliberativo comunal, al presentar un informe sobre lo actuado.
El curul indicó que la prueba se realizó en el balneario Kiyú, incluyó una travesía por tierra y agua, así como un rescate simulado con reanimación, y que, llamativamente, no tuvo tiempos mínimos requeridos. Esto provocó que la totalidad de los guardavidas que la efectuaron quedaran aptos para cumplir tareas este año.
Simone dijo que este hecho fue consecuencia de «un petitorio de ellos» y que si bien «la mayoría están bien entrenados y son atletas, hubo algunos que, sin ser uno un experto, realmente no cumplieron con un desempeño adecuado» y que «causaron asombro por lo bajo». Al respecto, precisó que fueron «dos o tres».
«Me parece que cuando se reivindican las luchas gremiales tienen que ser para mejorar, para superarse, para dar un servicio de excelencia. Los que se anotaron fueron tomados todos porque no se requirieron tiempos mínimos. (…) Me parece que para el año que viene tiene que haber cambios y que no sea una prueba que defienda la corporación», cuestionó.
Paralelamente, Simone lamentó que días después, en una prueba realizada para incorporar tres nuevos guardavidas, quedaran afuera «personas con currículos altamente competentes».
El planteo el edil surge a pocas horas de que los guardavidas «bajen» a los balnearios del departamento. De acuerdo a lo señalado días pasados por la directora de Deportes de la intendencia, Carolina Pistón, está previsto que lo hagan este jueves 7.



