San José fue en el 2023 el departamento con la quinta mayor tasa de mortalidad cada 100 mil habitantes del país como consecuencia de los siniestros de tránsito.
De acuerdo a los datos del Sistema de Información Nacional de Tránsito (SINATRAN), el índice fue de 20,7 y estuvo sólo por debajo de los de Rocha (25,5), Colonia (24,9), Flores (22,7) y Florida (21,6). La tasa de San José, además, estuvo casi 9 puntos por encima de la nacional, que se situó en 12.0.
La cantidad de personas que perdieron la vida en territorio josefino fue de 25, el número más alto de los últimos cinco años: fueron 24 en el 2019, 22 en el 2020, 24 en el 2021 y 16 en el 2022. De los 25 del año pasado, cinco fallecieron en zonas urbanas mientras que los restantes 20 perecieron en siniestros ocurridos en rutas nacionales.
El número de lesionados ascendió a 28.301, 22.604 en zonas urbanas y 5.660 en rutas o áreas rurales. De los lesionados en zonas urbanas, 20.526 (90%) accedieron a asistencia médica móvil; como contrapartida, solo el 18% de los accidentados en rutas o zonas rurales (1.050) la recibieron.
Todos estos datos fueron exhibidos en la última sesión de la Junta Departamental por la edila Lorena Saavedra del Frente Amplio, quien sugirió la realización de una sesión extraordinaria del deliberativo para abordar la realidad de San José en relación a la siniestralidad vial.
Saavedra expresó particular preocupación por el bajo porcentaje de llegada de las ambulancias a quienes se accidentaron en rutas o zonas rurales. La edila señaló que San José tiene bases de salida en San José de Mayo, Ciudad del Plata y Libertad, pero no en Rodríguez y Ecilda Paullier, zonas que calificó de «agujeros negros». «Y para el norte tampoco hay nada», enfatizó.
La representante socialista dijo que con la sesión sugerida la idea es conocer «la opinión de la academia, de los representantes maragatos en la UNASEV y del gobierno departamental, entender qué articulaciones existen y qué proyecciones hay en relación a los servicios de atención Clave 1 en ruta».



