Rossana San Martín Cruxên
El pasado 7 de junio se inauguró la exposición “Homenaje a Juan Carlos Cíccolo II”, en la Sala Manuel Benavente del Museo de San José, con asistencia de familiares de este artista, integrantes de la Directiva del Museo, artistas plásticos y público en general. Esa inauguración estuvo a cargo de la Presidente de la Comisión Directiva del Museo de San José, Prof. Liliana Mangeney, y del Artista Plástico José Luis Cíccolo, hijo del artista homenajeado. Esta exposición permite acercarnos a la variada obra de un artista de enorme talento, abierto a distintas influencias, pero que creó con libertad y pasión.
Entrevistamos a José Luis Cíccolo en su casa(*), al día siguiente de esta inauguración.
Horario de visita a las exposiciones: De lunes a viernes, de 15h a 18h y sábados, de 17h a 18.30h.
Temprano talento para el dibujo
_ Es un placer conversar una vez más contigo. Te he entrevistado varias veces, ya sea para hablar sobre tu actividad como Artista Plástico o sobre tu padre, que tuvo una impronta propia, yque “no se ató” a ninguna escuela en particular, como tú mismo lo has señalado. Sí se percibe la influencia que ejerció sobre él la escuela constructivista del maestro Joaquín Torres García.
Artista Plástico José Luis Cíccolo: _ Sí, pero también tuvo como maestro a Gilberto Bellini, en el taller que este artista tenía, creo que cerca del centro de Montevideo. Era un lugar de encuentro con otros pintores de esa época. Bellini había venido de Francia, de estudiar con André Lothe, todo lo concerniente al movimiento artístico llamado “cubismo”.
_ ¿En qué década serían esos encuentros en el taller de Bellini?
_ Empezó ya desde principios del siglo XX. Mi padre vivió, además, todo el proceso del el surgimiento de los grandes edificios, el “crecimiento” de Montevideo como ciudad… Asistió al taller de Bellini aproximadamente entre los años ’30 y el’40. Comenzó a dibujar cuando tenía 18 años.
_ Tuvo siempre un gran talento para el dibujo…
_ Aparentemente no tuvo un ancestro con ese talento, pero sí heredó el amor por la Naturaleza, que se refleja en su obra.
Amor por la Naturaleza y apertura a corrientes pictóricas con impronta personal
_ Mencionaste en la apertura de la exposición, que a tu padre le gustaba ir al campo, recorrer, observar…
_ Él se trajo “toda la parafernalia” que utilizaba para pescar: anzuelos, aparejos de pesca… Él mismo preparaba las cañas de tacuara, con gran pericia. Hacía cañas embutidas: les ponía tubos de bronce para unirlas…No era común que alguien hiciese eso en las décadas del ’40 y el ’50. Pienso en sus alumnos, y para ellos, era “el amigo que tenía más años” y que a menudo les enseñaba temas extracurriculares…
_¿Qué destacarías de sus técnicas y de las características de su obra?
_ Me gustaría comenzar en el orden en el que él se fue manifestando. La tinta china, la pluma y el dibujo a lápiz, le encantaban y las dominaba. Obtuvo algunos premios, y las apreciaciones de los integrantes de los Jurados, señalaban que sus trabajos tenían una técnica muy especial y elaborada, por ejemplo, con la tinta china.
El óleo, la acuarela y la témpera en sus cuadros, fueron búsquedas incesantes a lo largo de su vida. También estuvo “descubriendo” las corrientes pictóricas. No fue ajeno a los cuadros abstractos de Pablo Picasso. Lo leía en los libros, pero a su vez, también los hacía, sin llegar a esa figura humana “descompuesta” y muy expresiva que hacía Picasso. Él hacía lo suyo.
La Geometría subyace en su obra, que también es afín al expresionismo
Le gustaban mucho las naturalezas muertas. En ellas y en sus paisajes urbanos y suburbanos, él aprovecha lo geométrico: cuadrado, triángulo, rectángulo y sus combinaciones. Se perciben detrás de lo que parece simplemente un paisaje. Hay una necesidad de partir de lo abstracto, para dejar que el pensamiento fluya y llegue a donde el observador quiera. Es una representación interior.
_ Es pintura expresionista…
_ ¡Sin duda! Hay una búsqueda de emociones y un intento de expresar todo el peso de la vida cotidiana o los acontecimientos que le dolieron. Todo eso se manifiesta en la línea y en la mancha…
_ En muchos de sus cuadros, se percibe la superposición de capas de color…
_ Eso ocurre sobre todo con el óleo… No sé cómo llegó a esa forma de pintar. Algunos pintores que miran esos cuadros, manifiestan su admiración por esa pintura tan empastada, con un dominio singular. Él lo hacía fluidamente. Trabajaba con espátula y con pincel. Usaba mucho la espátula y quedaban esos relieves, que le daban una calidad especial al cuadro. Esos cuadros son un paso intermedio para llegar al volumen del escultor. Tienen una suerte de alto relieve, sin darle una importancia primordial. Podría ser algo intermedio o complementario de la figura, del paisaje que combina la geometría, los puntos de vista, los contrastes, y el equilibrio que debe tener un cuadro.
Influencia de Torres García y amistad con Lino Dinetto…
_ _¿Estuvo vinculado al gran muralista mexicano Alfaro Siqueiros?
_ No tengo datos de un vínculo directo, quizá haya sido por intermedio de otra persona o a través de alguna charla… Mi padre asistía por ejemplo, a las charlas de Joaquín Torres García, pero no fue alumno de su Taller… Sí estuvo en contacto con las grandes expresiones de ese momento.
_ Vi algunos cuadros en los que predominaba el negro y eran como manchas…
_ Usaba mucho la tinta china, la aguaba y lograba toda esa escala de valores entre una tinta muy fuerte, recargada y después, todas esas transparencias que se iban produciendo. Jugaba con todo lo que le provocaba su entorno. A veces estás viendo algo en un vidrio en un día de lluvia y mirás como embobado lo que produce la lluvia(a mí me pasa también). Se va estableciendo en uno algo emocional, que si se puede, uno trata de traducirlo en una pintura o en un papel…Hizo lo que quiso. Fue muy libre como artista.
_ Decías que a menudo estabas alrededor de tu padre y sus cuadros,en esta sala que da a la calle Zorrilla y que al principio, era su taller…
_ Compró esta casa en 1947 (*) y estamos en lo que fue su taller. Era una casa grande, de tipo colonial. Después se hizo el altillo, y se estableció ahí el taller.
Él pintaba solo, hasta que encontró su contraparte para discutir, pelearse y aprender: el gran artista italiano Lino Dinetto [en 1951], pero no pintó junto a él los frescos de la Basílica Catedral de San José. Mi viejo fue modelo, y junto con “Hugo” De León, colaboraron con él de algún modo en esa tarea.
Cuando Dinetto venía a esta casa, él y mi padre conversaban sobre pintura, y mucho sobre religión, polemizaban, y a veces se sumaba algún amigo o mi familia
_ ¿Cómo se llamaba tu mamá?
_ Saturnina Desideria Grillo, pero le decían “Tuna”.
_ ¿Qué te gustaría agregar sobre tu padre?
_ Yo quisiera que se conociera, se valorara y se mantuviera su obra. Tengo muchos cuadros y aun láminas. Encuadré algunas de esas láminas, y están expuestas en el Museo. Es preciso que se mantenga la obra en condiciones adecuadas (de temperatura, de humedad…), para preservarla.
Esos cuadros están a la orden para las exposiciones que se soliciten…
“Busco un cuadro construido emocionalmente…”
_ Recibiste el legado de tu padre…¿Cómo te definís como pintor? ¿Sos expresionista?
_Me gusta el expresionismo, pero “no soy” expresionista. Cuando pintoun cuadro, trato de ver “cómo dialogo” con él, si me gusta lo que hice o no.
_¿Qué técnicas usas?
_ Puedo utilizar todas las técnicas, porque se obtienen distintos resultados.Hasta utilizo piedras. Me fascina el trazo, la huella que dejan los distintos tipos de piedras. Estoy buscando algo propio, mío, y aún no lo hallo. He encontrado algunos sectores de mis cuadros que me gustan, y quisiera seguir investigando por ahí. “El tema” para mí, no existe: el árbol, la laguna, el rostro…Busco un cuadro construido emocionalmente…
(*) Juan Carlos Cíccolo nació en la Legación Argentina el 14 de agosto de 1903, y falleció el 14 de mayo de 1984. Vivió un tiempo en la Legación Argentina, porque su padre Juan Cíccolo, trabajó como jardinero ahí, y tenía un almacén en el puerto. Obtuvo después la ciudadanía legal. Vivió durante años en Montevideo, hasta que se estableció en San José en 1944. Fue profesor de dibujo técnico en Enseñanza Secundaria, y después, en la Escuela Industrial (actual Universidad del Trabajo). Ejerció como director de esta institución de San José, en 1959 y 1960. Fue Director del Liceo de EcildaPaullier entre 1971 y 1974.
(**) Calle Zorrilla de San Martín (antes “Solís”), 572.



