En la sesión del pasado 5 de junio, la edila (s) por el Frente Amplio, Estela Álvarez planteó la creciente preocupación por la falta de controles de aquellos vehículos que circulan con escapes libres o recortados, generando ruidos molestos en distintos puntos del departamento. Luego de pasar por comisión, la Junta resolvió pedirle a la ISJ que intensifique estos controles.
En el legislativo, Álvarez había destacado la “contaminación acústica que producen los caños
de escape recortados o en mal estado de los vehículos o de birrodados”. Recordó la edila que la propia Junta Departamental, el 9 de noviembre de 1998, sancionó el Decreto 2.816 que establece la
reglamentación referente al tema. Luego, en 2004, se promulgó la Ley 17.852, que también contempla la prevención, vigilancia y corrección de la contaminación acústica y los inconvenientes relacionados a ruidos molestos.
“Sin embargo, todos los días somos testigos de denuncias recurrentes de vecinos sobre la problemática de los ruidos que producen los caños de escape libres o recortados, ya sea de autos o de birrodados, los parlantes con altavoz, las picadas clandestinas en ciudades y alrededores, lo que altera la convivencia y produce malestar” afirmó. Y agregó que un “testimonio de ello son las firmas recogidas en Rafael Peraza, como así también los reclamos ante el Municipio de Libertad, por vecinos de esas localidades, y eso se repite en todos los centros poblados”.
Destacó Álvarez las complicaciones que esto provoca en centros de estudio o de salud, y en horarios de descanso para la población en general. Consideró en ese sentio, que “sería necesario, además, agregar a la documentación que se brinda a la hora de rendir la prueba de manejo información sobre los decibeles aceptados, condiciones de los vehículos y las multas a las que estarán expuestos”. Sugirió además una campaña educativa de concientización pública sobre la normativa y el impacto negativo del ruido excesivo de vehículos y lo que afecta al medio ambiente y a la salud humana.
Remarcó también que sería importante que los inspectores de tránsito cuentan con un sonómetro, algo similar a lo que ya se hace con la espirometría. Finalmente subrayó que “se debe establecer una coordinación efectiva para que se realicen operativos periódicos y se intensifiquen los controles para garantizar el cumplimiento de la regulación establecida”.
En base a la exposición de la edila, la Comisión de Tránsito elaboró un planteo que resuelve pedir tanto a Intendencia como Municipios que pongan un mayor énfasis en la fiscalización de los vehículos (sobre todo motos) que circulan con escapes libres. Dicho informe fue aprobado por unanimidad en la sesión del lunes pasado en la Junta. Allí la edila valoró la rapidez con la que el tema fue tratado en Comisión y agregó que también se habló sobre esta problemática en el Congreso de Ediles, que resolvió pasar el tema al Congreso de Intendentes, lo que demuestra claramente que se trata de una problemática a nivel nacional.
El informe de la Comisión de Tránsito remarca entre otros aspectos, la necesidad de “instrumentar un plan de acción que tienda a regularizar los ruidos molestos”. El oficio a la comuna va dirigido especialmente a las direcciones de Tránsito y de Gestión Ambiental y Salud, para que junto a los municipios “estudien la posibilidad de intensificar los controles de la emisión de ruidos”.



