Finalmente, de forma oficial, la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia resolvió denegar la solicitud de autorización de la compra de Minerva Foods de tres plantas frigoríficas actualmente en propiedad de la también multinacional brasileña Marfrig.
Al respecto, consideró que la operación de compra de los frigoríficos ubicados en Salto, San José y Colonia viola el artículo 9 de la Ley 18.159 de Defensa de la Libre Competencia en el Comercio.
Dicho artículo sostiene: “En todos los casos sometidos a la solicitud de autorización, se prohíben las concentraciones económicas que tengan por efecto u objeto, restringir, limitar, obstaculizar, distorsionar o impedir la competencia actual o futura en el mercado relevante (…)”.
En esta línea, entre los 87 puntos señalados, el órgano que tomó la decisión final destacó que la operación entre “los dos grupos económicos del sector cárnico, considerados conjuntamente, concentran al día de hoy una cifra que se aproxima a la mitad de las faenas de ganado bovino que se realizan en territorio nacional”.
En este sentido, la Comisión concluyó que “la operación propuesta daría lugar a la creación de una posición dominante, y a un mercado altamente concentrado”. “Minerva posee en la actualidad cuatro plantas frigoríficas y, en caso de aprobarse la solicitud, podría pasar a controlar un total de siete”, reafirma el informe.
Puntualmente, se apunta que en caso de concretarse la operación de compra-venta tendría efecto en los siguientes mercados relevantes: el de ganado bovino con destino a faena y el de carne vacuna.
La Comisión entendió también que, las medidas de “mitigación” propuestas por Minerva, “no son suficientes para impedir los efectos anticompetitivos que produciría la operación proyectada en el mercado de compraventa de ganado vacuno en Uruguay”.
Para realizar el informe, según consta en el documento, el organismo entrevistó a productores ganadores, gremiales, carniceros, comerciantes, abogados, y también requirió informe de economistas, incluido Isaac Alfie.
Aunque el documento reconoce que los precios del ganado para faena en Uruguay se ajustan a largo plazo por la demanda de carne que existe desde el exterior, de todas formas, señala que “un nuevo escenario con un mercado altamente concentrado puede modificar la tendencia al ajuste de los precios y la velocidad de los ajustes en el corto plazo”. | En base a Montevideo Portal



