Por Bruno Danzov
El precandidato del Partido Nacional, Álvaro Delgado, comenzó una gira por el país, realizando en cada caso, el lanzamiento de su campaña, que enfatizó es “un camino que pasa por la interna, que pasa por octubre, pero que fundamentalmente va a noviembre”, “para asegurarle a Uruguay un futuro, con un gobierno en coalición, encabezado por el Partido Nacional”. Este es un año donde la gente tiene que una elección diferente, porque hubo 15 años de gobierno frente amplio, con bonanza económica, con mayoría propia y sin embargo, este gobierno asumió el cambio, con un país realmente complicado. Que hubo que poner la casa en orden, con un gran desempleo, con un gran déficit fiscal, con una baja en la capacidad de inversión y sobre todo con un desaliento de la gente sobre el futuro…”
En buena parte de su discurso, el precandidato, reivindicó las acciones del actual Gobierno, mostrando claramente que la estrategia es justamente esa: “mostrar la continuidad” de la actual administración. “este gobierno es, nuestro gobierno, no nos vamos a confundir, ni nos vamos a esconder, nosotros somos el corazón del gobierno (…) estamos orgullosos de lo que este gobierno está haciendo, y todavía le queda un año…”
Pasamos cinco crisis, que demandaron en términos de inversión, porque todo lo que hicimos fue con un retorno humano y lo que dejamos de recaudar, casi 4.500 millones de dólares adicionales que no estaban en ningún presupuesto. A pesar de eso, uno diría, bueno, un gobierno así, que en cuatro años tuvo cinco crisis, la verdad que le va a costar hacer lo que tiene que hacer. Y sin embargo (…) hoy Uruguay tiene un nivel de crecimiento proyectado para este año que es casi igual al de 2022, cuatro veces más que el promedio de la región. Tiene hoy tres puntos menos de desempleo que cuando asumimos el gobierno. Tiene récord de personas trabajando en Uruguay, un millón setecientos veinte mil uruguayos trabajando. Tuvimos cuatro puntos de baja de informalismo, cosas que hace mucho tiempo no se podían lograr. Tuvimos récord de inversión, tuvimos aumento salario real, hay que remontarse muchos años para tener este incremento salario real que se tuvo en serio. No solo se recuperó lo que se perdió en la pandemia, sino que además creció el salario…”, enumeró entre otros aspectos.
Continuó: “a eso le agregamos que el gobierno hizo cosas que, a pesar de la crisis, también había que hacer y se pudieron haber postergados. Sin haber aumentado el déficit fiscal, tuvimos una inversión histórica en obras públicas, 3.600 millones de dólares (…)
El plan Arazatí, que es una obra de 350 millones de dólares para darle una fuente inagotable alternativa a la zona metropolitana. Si no hubieran hecho el Antel Arena, la regasificadora que fracasó, si no hubieran fundido ANCAP, teníamos tres Arazatí hace tiempo y no hubiéramos tenido los problemas que tuvimos este invierno. (…) Además de eso, encaramos aquello que era imprescindible, porque la educación se iba a pique, que es una reforma educativa que frenó ese proceso. Además hizo una reforma de la seguridad social que todo el mundo decía que era imprescindible, para asegurar la sustentabilidad del sistema, pero nadie se animaba a hacerlo…”.
“le queremos ofrecer a la gente la posibilidad de reelegir este gobierno. Y nosotros representamos eso…”. Tenemos que elegir. O retrocedemos a un Frente Amplio, más radicalizado, que seguramente vuelva a querer derogar los artículos de la LUC (…) porque “ahora parece que la quieren derogar. Dicen que aunque la gente lo ratificó no importa. Igual la quieren tratar de derogar…”



