La Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la Universidad de la República (UDELAR) emitió una declaración a propósito del recurso presentado por la ONG Redes Amigos de la Tierra contra el Proyecto Neptuno/Arazatí y la censura a testimonios científicos, de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) y de la ciudadanía.
En la declaración, la Cátedra resalta que «la ciencia y el conocimiento es un bien público, social y pilar fundamental de la democracia, el Estado de Derecho, el desarrollo sostenible, el pluralismo de ideas, el progreso científico, académico y el mejoramiento de la persona humana y de la sociedad, siendo un requisito indispensable para una sociedad libre, abierta, pluralista, justa e igualitaria».
«En días recientes -recuerda- tomó estado público la objeción del Ministerio de Ambiente y de OSE para admitir testimonios expertos de investigadores e investigadoras del sistema científico nacional, de la Institución Nacional de Derechos Humanos y de integrantes de organizaciones sociales en un proceso judicial sobre el Proyecto Neptuno/Arazatí».
«Este hecho -afirma- es parte de una práctica sistemática de silenciamiento de las voces críticas del sistema científico cuando éstas se oponen a intereses particulares de proyectos con alto impacto social y ambiental, tal como ha venido sucediendo desde 2021. Esta actitud contraviene los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos y contradice el rol que los estados deben ocupar en materia del acceso a la información y la promoción de la más amplia pluralidad de opiniones en un sistema democrático», enfatizó.
Del mismo modo, la Caterva manifestó que le «preocupa que se esté censurando el testimonio de investigadores expertos, técnicos y ciudadanos que tienen derecho a contribuir con sus saberes a las decisiones sobre proyectos que afectan los derechos humanos. Derechos interdependientes e indivisibles como el derecho a vivir en un ambiente sano, el derecho al agua, a la participación y al acceso a la justicia», subrayó.
«El saber científico no puede imponerse por sobre otros modos de saber, como evidencia para la legitimación de decisiones que afectan a toda la comunidad y a las generaciones futuras», señala el documento.





