En noviembre del año 2022, efectivos de Zona I de Jefatura de Policía en respuesta a un aviso sobre una persona herida en la vía pública, se dirigieron a las calles Larrañaga y Canelones de la ciudad de San José de Mayo.
En el lugar, encontraron a un individuo lesionado y a pocos metros de él, un revólver calibre 38, el cual, tras ser consultado en el Sistema de Gestión Policial, se descubrió que estaba registrado como robado desde el año 2021. Tras informar a la Fiscalía y al Juzgado Letrado de San José, se emitió una orden de detención para el implicado.
El 9 de mayo de 2024, efectivos del Grupo de Respuesta Táctica (GRT) durante sus tareas de patrullaje en las calles España y Flores avistaron a un hombre que al notar su presencia ingresó a un galpón. La dueña accedió a llamar al individuo, quien fue identificado como la persona sobre la cual pesaba la orden de detención.
El sujeto fue trasladado al Área de Investigaciones de la Zona I, y se informó a la Fiscalía. Después de comparecer ante la misma, fue remitido al Juzgado Letrado de San José de 1er. Turno, donde, tras el proceso correspondiente, J.D.D.L. de 32 años, fue condenado por un delito de porte y tenencia de arma de fuego en lugares públicos, un delito de violación de domicilio y un delito de receptación, todo ello en régimen de reiteración real en calidad de autor y en grado consumado, a la pena de diez meses de prisión efectiva.



