El Tribunal de Apelaciones de Primer Turno de Montevideo ratificó el pasado viernes las condenas en primera instancia dictada por la Justicia Letrada de San José, contra los militares retirados Rubens Francia y Francisco Macaluso, por crímenes cometidos en el Batallón 6 de San José durante los primeros años de la dictadura cívico militar.
Según establece la sentencia “se ha probado que en San José ha existido un plan de persecución y captura a integrantes de la Juventud Comunista, con el fin de perseguirlos, torturarlos, socavarlos como personas y atormentarlos con secuelas que han quedado de por vida”.
“Se ha probado también -continúa la sentencia-, que los imputados eran conscientes del plan, conocían su accionar, participaban de las capturas y de los interrogatorios con los más horribles tormentos, cometiendo crímenes de lesa humanidad, violando los derechos humanos de las víctimas”.
Vale recordar que en 1975, Macaluso y Francia tenían el grado de capitán y revestían en el Batallón de Infantería Nº 6. Ambos habían sido condenados en primera instancia a 12 años y seis meses de prisión en junio de 2023 por la Justicia de San José, por privación de libertad y torturas, en el marco del juicio promovido por un grupo de ex presos políticos de San José recluidos en esa unidad.
La apelación presentada por los abogados de los militares, se basó en la supuesta falta de pruebas, en que recibían órdenes que tenían que cumplir y que por lo tanto fueron víctimas del contexto histórico. Según alegaron los militares en su apelación, ellos consiguieron “la victoria sobre el enemigo dando continuidad a la nación que hoy disfrutamos”, afirmando que “ahora se los juzga por un concierto armado por los que perdieron la batalla”.
Pero para los jueces integrantes del Tribunal de Apelaciones –Alberto Reyes, Sergio Torres y Graciela Eustaquio-, “estos argumentos se corresponden con técnicas negadoras que también ensayarían los nazis respecto del holocausto judío y encierran una extrema perversión pues alcanza una intensidad formidable cuando un represor intenta deslegitimar a sus víctimas, pretendiendo que forman parte de una conspiración política y se autodenomina preso político”.
Fuente: La Semana



